Según un reciente artículo en Search Engine Land, “La intención del usuario debería ser la obsesión número uno cualquier marca”. Y es que en una época en la que la prioridad es responder a las preguntas de los usuarios, el objetivo de los buscadores es ofrecer la información que permita solventar el problema del usuario de la forma más rápida, intuitiva y eficaz posible.

En este sentido, la escritora de Search Engine Land, Amanda Milligan, opina que “siempre debemos centrarnos en lo que la gente está buscando y por qué estamos creando algo, porque donde esos dos elementos se encuentran es donde se encuentra el contenido más exitoso”.

La traducción de esta afirmación, para quienes no hayan sido capaces de captar los matices, es que el contenido no debe centrarse en crear un texto de 1000, 2000 o 3000 palabras lleno de paja para rellenarlo de palabras clave, enlaces e imágenes, sino en  proporcionar respuestas eficaces y un valor real a las personas que buscan información – especialmente porque en 2020, el 93% de las experiencias en línea comienzan con un motor de búsqueda.

Y aún más interesante, un Informe de Generación de Demanda revela que el 47% de los consumidores revisan al menos de tres a cinco piezas de contenido antes de decidirse por una solución determinada a su problema.

Debido a que los clientes de hoy están comenzando a investigar en Internet en lugar de hablar con alguien de un departamento de ventas, es absolutamente crucial crear un contenido que resuene y responda a sus preguntas más exigentes sobre tu producto o servicio.

Cómo crear un contenido valioso que satisfaga a los motores de búsqueda

Desde Cromomedia Marketing, nuestros expertos te recomiendan crear un contenido que sea compatible con el SEO para que aparezca pronto en las páginas de resultados de los motores de búsqueda, pero que también sea capaz de educar al cliente y conseguir su compromiso.

Una práctica que suele funcionar bien es empezar por el final. Pregúntate lo siguiente:  “¿Qué quiero que el lector de este artículo (o entrada de blog, o página web) aprenda después de leer esto?”

Esa indicación, aparentemente simple, puede mejorar drásticamente todo tu calendario editorial.

Crear contenido útil y pedagógico te permitirá destacar por encima de tus competidores, adquiriendo autoridad a medida que le ofreces información pertinente y de calidad. Recuerda, tus clientes leen de tres a cinco piezas de contenido – haz que la tuya destaque ofreciéndole una solución rápida, intuitiva y eficaz.

Por los motivos anteriores, solo cuando hayas definido una serie de temas o preguntas que preocupen a tus clientes puedes comenzar a averiguar qué palabras clave deben ser incluidas en ese contenido.

Así, al comenzar con la intención primero dejando al SEO en segundo plano, te aseguras de que no estás creando un contenido lleno de palabras clave sólo para Google, sino más bien para tu audiencia (lo que, paradójicamente, gustará a Google).

Las palabras clave y la adhesión a las prácticas de SEO son cruciales cuando se trata de que su contenido aparezca en la página 1 de los motores de búsqueda, pero si la gente no encuentra valor en lo que estás escribiendo, se marcharán y Google terminará por bajar tu contenido en los resultados de todos modos.

En conclusión

Como creadores de contenido, deberíamos centrarnos lo que necesitamos que nuestros clientes potenciales sepan antes de que hablen con un representante de ventas o de que procedan a contratar nuestro servicio o comprar nuestro producto. 

Sin embargo, eso no siempre es lo más importante. Algunas veces merece la pena intentar, simple y llanamente, solventar la necesidad de información de tu audiencia sobre un tema que controlas. Crear contenido que ofrezca valor, al fin y al cabo, no puede centrarse siempre en intentar conseguir más clientes. Deja que Mahoma venga a la montaña después de que vea, por él mismo, el valor que puedes ofrecerle.